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Control de temperatura en hospitales: los termómetros hospitalarios

Los entornos hospitalarios requieren de un control y un monitoreo de la temperatura durante 24 horas cada día del año. Para ello, vamos a necesitar un instrumento adecuado: el termómetro hospitalario

Recomendamos mantener los equipos médicos, los fármacos, las vacunas, los tejidos y la sangre a la temperatura específica adecuada para cada caso. Como sabes, la temperatura ideal para evitar la multiplicación celular es de 20 a 25 ºC. Esta será la habitual en pasillos y zonas comunes. Sin embargo, en otras zonas, se pueden necesitar diferentes temperaturas, como sucede en el caso de los quirófanos, o de los pacientes dentro de su habitación.

Tipos de Hospitales

  • Incubadoras

    Control de temperatura y humedad para incubadoras

    El control de temperatura en neonatos es fundamental para su desarrollo, sobre todo en la primera semana. Este es uno de los factores críticos, así como la humedad, el ritmo cardiaco y el peso del bebe. Los bebes prematuros pierden calor corporal con facilidad, debido entre otras cosas a tener la piel más fina. Es por tanto necesario una monitorización continua de la temperatura corporal así como la temperatura del aire de la incubadora. Para ello es habitual aplicarles un sensor en la zona baja del abdomen, que nos informe continuamente de la temperatura corporal. Las incubadoras, vienen equipadas también, con un sensor para el aire, que regula la temperatura del ambiente dentro del habitáculo. En función de la temperatura corporal, se ajusta la temperatura ambiente, regulando de esa forma la temperatura del bebe y haciendo que permanezca estable en los 36ºC.

    Indicadores de temperatura para incubadoras

    La importancia del control de la temperatura en incubadoras de neonatos, así como de otros parámetros, hace que estén totalmente equipadas con sensores electrónicos. Sin embargo, es muy útil el uso de etiquetas de temperatura, como sistema redundante y al mismo tiempo cómodo para el control visual de forma rápida. Las etiquetas de temperatura, permiten a cualquier persona ver la temperatura actual de una forma fácil y además nos garantizan que los sensores están funcionando correctamente. Los termómetros adhesivos, basta con pegarlos en la parte exterior de la incubadora y nos informarán en todo momento de la temperatura que hay en el interior. Igualmente, cuando el bebe está más avanzado y sale de la incubadora, hay termómetros para la fiebre, que permiten pegarlos a la piel y monitorizar la temperatura de una forma cómoda en los primeros meses. Estos termómetros mediante un cambio de color, indican claramente la temperatura corporal.

    Otras incubadoras y el control de temperatura

    Además de las incubadoras para neonatos, hay otros tipos de incubadora, orientadas a animales o a la reproducción de pollos. El uso de etiquetas térmicas en estas incubadoras, facilita la tarea de control y complementa los sensores de tipo electrónico de las mismas. Veamos algún ejemplo con más detalle:

    Control de temperatura para incubadora de pollos

    La temperatura de una incubadora de pollos, debe encontrarse a unos 38 ºC para conseguir animales de primera calidad. Sin embargo, es necesario que sepas que esta cifra puede variar durante todo el proceso de incubación, por lo que es necesario contar con un sensor de temperatura para incubadora en perfecto funcionamiento.

    El motivo no es otro que la mortalidad de los pollos, en caso de que mantengamos constante la temperatura y cometamos los siguientes errores:

    • Una falta de mantenimiento en el ventilador de la incubadora
    • El aumento de la cantidad de huevos a incubar
    • No secar el agua que suele aparecer en la base de la incubadora
    • Problemas en la apertura de las compuertas

    Así, el control de temperatura para incubadora es esencial para sacarle el máximo partido a nuestra instalación. Los termómetros adhesivos nos aseguran una forma fácil y claramente visible de controlar la regulación de la temperatura. La humedad es otro factor que se debe vigilar, y que se ha de situar entre el 55 y el 60 %, aumentando en cinco puntos este último porcentaje en el momento de la eclosión.

    La importancia del sensor de temperatura para incubadora

    Este complemento es imprescindible para facilitar tu labor de control y vigilancia. Te ayudará a detectar si los valores de la temperatura son demasiado altos, si hay algún cambio brusco, y cuál es la temperatura del agua que aporta humedad. 

    El mantenimiento del sensor es imprescindible para que, de un simple vistazo, tengamos la capacidad de corregir lo que sea necesario. No en vano, tras los primeros 10 días, te aconsejamos comprobar la temperatura de la cáscara de cada huevo de forma habitual, para prever cualquier tipo de problema.

    Lo más adecuado es ir cambiando la temperatura a medida que avanzan los días, yendo de los 38 a los 35 ºC de manera paulatina. Este método, científicamente probado, te permitirá criar pollos que desarrollen sus órganos internos de forma correcta y sin irregularidades. 

    Mediante los termómetros reversibles, podemos comprobar en cualquier momento que la temperatura es la adecuada. Por otra parte, termómetros irreversibles como el de 8 niveles, nos permite certificar la temperatura máxima alcanzada y asegurarnos que el proceso ha sido correcto.

    Esperamos haberte dado las nociones más básicas, para que te sea mucho más f
    ácil  conseguir incubar tus pollos de forma correcta y sin preocupaciones. Contando con sensores de calidad y llevando el control de la temperatura de la incubadora, te será mucho más sencillo.



Hospitales más vendidos

  • Termómetro adhesivo con 12 puntos de temperatura. Este indicador muestra la temperatura actual mediante un cambio de color de los puntos de temperatura que lleva en la etiqueta.

    21,11 €
  • Termómetro reversible adhesivo para neveras. Este indicador contiene 12 puntos de temperatura que, mediante un cambio de color, nos indican la temperatura de la nevera o cámara frigorífica.

    27,00 €
  • Este producto se suministra en sobres de 10 termómetros. Indicador de temperatura con 8 puntos de temperatura de tipo irreversible. Se trata de un termómetro adhesivo que se puede adherir a cualquier superficie o producto. Los puntos vienen marcados con la temperatura en ºC y ºF. 

    13,73 €
  • Tempsafe es una etiqueta adhesiva que cambia de color al aumentar la temperatura, mostrando un mensaje para prevenir acerca de superficies calientes y evitar quemaduras.

    26,50 €
  • Chillchecker es un sensor de temperatura adhesivo para el control de la cadena del frío. Este indicador realiza un cambio de color permanente al sobrepasar la temperatura indicada en el mismo.

    186,82 €

Climatización de hospitales: principales zonas de control de temperatura

Las zonas donde mayor control de la temperatura realizarás son: la farmacia, sobre todo en sus congeladores y refrigeradores; los equipos en los que se trasladan y almacenan tejidos y sangre; en los congeladores donde se almacenan las muestras; las salas limpias, cámaras de frío y laboratorios; los quirófanos y, por último, las salas de pruebas.

Autoclave del hospital, un aparato con exigencias puntuales

En las zonas donde se realizan los procesos de esterilización con aparatos como el autoclave del hospital y otros equipos médicos, tanto diagnósticos como terapéuticos, también se requiere una temperatura específica.

Control de temperatura en hospital

Nuestra orientación respecto de la climatización de hospitales y el control de temperatura, implica la instalación de termómetros visibles. Es esencial que los supervisores o encargados de la misma puedan visualizarla y monitorizarla con facilidad. Para ello, utilizaremos termómetros LCD reversibles, visibles y sencillos en su manejo. Basta pegarlos en la zona a controlar y, con cambios de color, nos muestran fácilmente la temperatura. 

Hay zonas especiales, como el quirófano, donde la temperatura se moverá en un rango entre 18 y 22 ºC. Por tanto, todo el sistema de control de temperatura será clave para facilitar
un entorno y una atmósfera adecuados. Para estos entornos, los sistemas de circuito integrado son los más indicados. El uso de termómetros adhesivos, aunque es  una solución económica, complementa perfectamente y proporciona una lectura rápida.

En la farmacia del hospital, precisaréis controles de la temperatura en refrigerador para evitar fluctuaciones y diferencias de temperatura en diferentes zonas. De este modo, conseguiréis que los fármacos se mantengan estables.

Tipos de termómetros

Disponemos de varios tipos generales de termómetros, te explicamos cuáles son.

El termómetro de máxima y mínima

Tiene dos columnas de mercurio: una de ellas con los máximos y otra con los mínimos. Ambas presentan una escala graduada incorporada donde podemos observar el nivel de mercurio y, por tanto, la temperatura del momento. Este termómetro permite controlar las variaciones de temperaturas máximas y mínimas que el frigorífico o la sala han alcanzado. Las podréis ver en un color diferente.

Los termómetros adhesivos

Son etiquetas de temperatura que, con un cambio de color, nos indican la temperatura de la zona o  superficie sobre la que se han adherido. Son fáciles de usar y económicos.

El registrador de temperatura

Es automático y hace las medidas de la temperatura en base a intervalos de tiempo. Por este motivo, permite obtener gráficos y tablas, para observar la evolución de la temperatura.  

Los indicadores de temperatura irreversible

Son una alternativa económica al registrador. Estos indicadores cambian de color de forma permanente al alcanzar determinadas temperaturas. De esta forma, podemos comprobar si en una zona concreta se ha sobrepasado o no la temperatura crítica.

Como conclusión, os recomendamos el termómetro hospitalario como forma eficaz de medición de la temperatura en el medio sanitario.