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Indicador de temperatura para cadena del frío (caja 100 uds.)

Chillchecker es un sensor de temperatura adhesivo para el control de la cadena del frío. Este indicador realiza un cambio de color permanente al sobrepasar la temperatura indicada en el mismo.

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186,82 €

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100 uds

Este sensor de temperatura se pega al producto o al palet, durante el almacenamiento o el transporte, para detectar si se han mantenido las condiciones de temperatura necesarias para su correcta conservación. Al ser un dispositivo de tipo irreversible, podremos comprobar a posteriori, en función de que haya cambiado de color o no, si el producto ha estado expuesto a temperaturas inadecuadas y, por tanto, no se ha respetado la cadena del frío.

El uso de Chillchecker es simple, basta con enfriarlo por debajo de la temperatura de cambio, pegarlo al producto a controlar y activarlo presionando. Si la temperatura del producto supera el límite marcado, el dispositivo cambia de blanco a color azul / violeta de forma permanente.

Chillchecker está disponible en varios rangos, en función de su temperatura de control:

  •          Tipo 1: -17ºC / (+1ºF)
  •          Tipo 2: -8ºC / (+18ºF)
  •          Tipo 3: -5ºC / (+23ºF)
  •          Tipo 4: -2ºC / (+28ºF)
  •          Tipo 5: +5ºC / (+41ºF)
  •          Tipo 6: +9ºC / (+48ºF)
  •          Tipo 7: +17ºC / (+63ºF)
  •          Tipo 8: +20ºC / (+68ºF)

Suministro: Cajas de 100 unidades.

Dimensiones: 32 mm de diámetro y 6 mm de grosor

Tipo: Circular

Chillchecker es un producto de tipo irreversible. Una vez activado, el cambio de color que realiza, caso de sobrepasar la temperatura de control, es permanente. El cambio de color que realiza es de color blanco a color azul / violeta

Este dispositivo no contiene baterías ni componentes electrónicos, por lo que los materiales que contiene no son peligrosos.

Chillchecker es un dispositivo fabricado en PVC, con un sistema de activación mediante  presión manual. Esta presión rompe una membrana interna permitiendo que el material termo sensible que contiene el dispositivo interactue con la temperatura.

Para un correcto funcionamiento, es necesario que el producto haya estado almacenado, durante al menos 60 minutos, a una temperatura inferior a la temperatura de cambio.

Será necesario que el producto al que está adherido aumente su temperatura para que se produzca el cambio de color. Este cambio de color es permanente por lo que, aunque vuelva a la temperatura correcta, el dispositivo nos alertará de que el producto ha superado dicha temperatura.

Precisión: +/- 1ºC

Este producto ha sido fabricado según la normativa ISO 9001.

Los componentes de Chillchecker no son dañinos para el medio ambiente ni la salud pública, de acuerdo con la normativa RoHS 3 (EU2015/863), WEE and Reach .

Los elementos químicos que contiene este dispositivo no están incluidos en las listas California Proposition 65 y SVHC como productos peligrosos.

https://echa.europa.eu/candidate-list-table

Usos del sensor de temperatura Chillchecker para congelados y bajas temperaturas


El uso más común de Chillchecker es en el transporte y el almacenamiento de productos congelados o que se deban mantener en temperaturas por debajo de los 20ºC. Para control por encima de los 20ºC, hay otras etiquetas de temperatura como las irreversibles de 1 nivel.

En el sector farmacéutico y hospitalario, es habitual el uso de Chillchecker para controlar la cadena del frío de las vacunas y medicamentos que se guardan en neveras, y sobre todo,durante el transporte, ya que es uno de los puntos de riesgo en estos productos.

Un sensor de temperatura como Chillchecker es una solución fácil y económica para controlar que se han mantenido en todo momento las condiciones de temperatura necesarias y, por tanto, el producto está en perfecto estado para su administración al paciente.

 El hecho de ser irreversible hace que actúe como un registrador de temperatura, ya que aunque vuelva a enfriarse el producto a los niveles necesarios, el cambio de color permanente nos alertará de la rotura de la cadena del frío.

Dentro de la industria alimentaria, también es común la aplicación de este indicador de temperatura para el control de la cadena del frío en congelados y productos frescos. Principalmente, durante el transporte refrigerado, aunque también en su almacenamiento, hay alimentos, como el marisco y el pescado, que requieren un control exhaustivo para asegurar que las condiciones en las que se ha mantenido son correctas y el producto está en perfecto estado.

Es habitual que el cliente exija al proveedor o al transportista una prueba de la correcta aplicación de la cadena del frío en este tipo de productos. Un dispositivo como Chillchecker cumple perfectamente esta función a un coste bajo y sin complicaciones.

Por supuesto, en el sector de la alimentación todo el proceso relativo a los congelados es otra área donde este sensor de bajas temperaturas es de gran ayuda. Puede usarse también en alimentos, que no pueden volver a congelarse ya que se han descongelado para evitar la pérdida de sus propiedades.  Por ello,  es necesario establecer controles en todo el proceso relacionado con estos productos para poder garantizar la cadena del frío.